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Democracia Socialista
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BALANCE SIN PERSPECTIVAS: LOS RESULTADOS ELECTORALES DE LAS IZQUIERDAS   Versão para Impressão  Enviar por e-mail 

26/10/2005. Publicamos dos informes periodísticos sobre los resultados que diversos partidos de izquierda y centroizquierda no kirchneristas obtuvieron en  las elecciones del domingo 23 de octubre. El primero afirma que "la izquierda solo cosechó rechazo por su dispersión". Lo que indicaría una gran desacumulación política si enfocamos la cuestión desde la perspectiva de que hace menos de cuatro años, en diciembre del 2001, el régimen se tambaleaba bajo la presión del "Que se vayan todos!". El segundo artículo sostiene que la centroizquierda no kirchnerista "quedó sin un destino claro".

 

A) LA IZQUIERDA

La izquierda sólo cosechó rechazo por su dispersión
Por Miguel Jorquera, en Página12, Lunes, 24 de Octubre de 2005

La atomización de los partidos de izquierda tuvo un resultado esperable: perdieron todas las bancas que habían puesto en juego. No renovaron sus mandatos Luis Zamora, Mario Cafiero, Patricia Walsh, Ariel Basteiro y Jorge Rivas.

Todos aseguraban reivindicar una propuesta frentista pero terminaron en la dispersión, envueltos en debates intestinos. Después, sobrevino el fracaso electoral. La izquierda, en sus distintas variantes, perdió las cinco bancas de diputados nacionales que ponía en juego en esta elección, a la que asistió fragmentada en múltiples propuestas. Luis Zamora, Patricia Walsh, Mario Cafiero, Jorge Rivas y Ariel Basteiro –todos candidatos– dejarán el Congreso el 10 de diciembre. Ninguna de las propuestas del amplio abanico que desplegaron ante el electorado alcanzó el piso necesario para acceder a un escaño parlamentario y estuvieron lejos de transformarse en una alternativa política válida para los propios sectores sociales que aspiran a representar.
El resultado electoral dejó decepción y resignación en los dirigentes partidarios de todas las corrientes, en cada uno de los bunker desde donde seguían el escrutinio. Atrás quedó el voluntarismo de los últimos días de campaña, aunque muchos de ellos seguían sumergidos en esa misma inercia. Todavía anoche prevalecían los reproches por las encuestas que "le marcaban una tendencia al electorado"; "la campaña difamatoria"; "la pelea desigual contra los aparatos partidarios y el clientelismo"; "la dificultades para controlar el comicio" –desde la falta de boletas en muchas mesas (en la provincia de Buenos Aires) hasta un candidato a senador provincial del MST-Unite que no pudo sufragar en Martínez porque "alguien votó por él"–, pasando por la demora de los datos oficiales.

Avanzada la noche, cuando la mayoría de las expectativas se desvanecían, algunos empezaron a esbozar algún gesto autocrítico. Allí sí, casi todos coincidieron: "La dispersión", era la principal causa de la baja performance electoral. A esa altura, los zamoristas de Autodeterminación y Libertad (que niegan cualquier tipo de alianza con los partidos de izquierda "tradicional") repasaban sólo la boleta de quienes podrían arribar a la Legislatura porteña. En el MST-Unite todas las posibilidades que Agustín Vanella accediera a una banca de legislador por la Ciudad de Buenos Aires ya no dependía de sus propios votos. El bonaerense Encuentro Amplio seguía la pelea local de Zárate donde luchaban por una banca de concejal. En el Partido Obrero se contaban las costillas frente a los otros grupos izquierdistas y reivindicaba la elección salteña donde alcanzaría algún escaño en la legislatura provincial.

Pero ya nadie hablaba de las bancas a diputados nacionales en las que depositaron sus mayores expectativas. Zamora y su esposa Noemí Oliveto eran quienes aparecían con más posibilidades en las encuestas previas del electorado capitalino. Pero la elección lo relegó –hasta el cierre de esta edición– a un quinto lugar detrás del socialista Norberto La Porta. En el cierre de su campaña electoral, Zamora se quejó de las duras críticas recibidas por sus ex compañeros de ruta que terminaron abandonando los bloques de diputados nacionales y legisladores porteños de AyL. El todavía diputado sólo admitió que los errores partidarios fueron haber sumado a quienes ahora lo descalifican.

El MST-Unite llevaba a Patricia Walsh, que iba por la renovación de su banca, en Capital Federal. Y aunque Mario Cafiero tenía casi nulas posibilidades de alcanzar una senaduría por la provincia de Buenos Aires, todas las fichas estaban puestas en que Vilma Ripoll fuera quien lo reemplazara en la Cámara baja. Ninguna de esas posibilidades se dio. Walsh y Cafiero dejarán de ser diputados antes de fin de año y Ripoll –que cedió la mitad de su mandato como legisladora porteña a sus ex socios en la desintegrada Izquierda Unida– tampoco tendrá un escaño.
El Encuentro Amplio tampoco pudo cumplir con sus metas. El socialista Jorge Rivas no pudo renovar su banca y su compañero Ariel Basteiro –que encabezaba la boleta a senadores en la provincia– abandonarán sus despachos de diputados cuando asuman los nuevos legisladores. El comunista Patricio Echegaray estuvo mucho más lejos aún de acercarse en la Capital al piso electoral para alcanzar una banca y ni siquiera quienes aspirabana la Legislatura porteña tuvieron alguna chance. Un panorama igual vivió el PO: ni su dirigente Jorge Altamira ni el líder piquetero Néstor Pitrola serán diputados. Igual que los candidatos de la alianza trotskista del Partido de los Trabajadores Socialistas y el Movimiento al Socialismo. Quizás la única coincidencia entre la multiplicidad de propuestas izquierdistas era que esas bancas –que no se obtuvieron– serían el "reflejo parlamentario" y "la referencia política" de las luchas que libran distintos sectores sociales. Ahora la izquierda tendrá que resolver desde el llano no sólo el problema de la dispersión sino también la metodología para que esas luchas consigan la adhesión y no el rechazo del grueso de la sociedad.

B) LA CENTROIZQUIERDA

La centroizquierda no kirchnerista quedó ayer sin un destino claro
El socialista Binner se posicionó al ganar en Santa Fe.
Carrió proclamó un crecimiento del ARI en todo el país.
Por Fernando Cibeira, en Página 12

Al imponerse en el tercer distrito del país, el socialista Hermes Binner quedó posicionado como líder de un espacio de centroizquierda aún desdibujado en cuanto a sus contornos y su posición frente al Gobierno. Elisa Carrió, la otra importante habitante del espacio, cedió terreno al perder en la Capital Federal una elección que ella misma había calificado su trampolín hacia la presidencia en 2007. No obstante, Carrió habló anoche de un crecimiento a su partido, el ARI, en todo el país, que se haría palpable en su representación en Diputados. Con todo, Binner y Carrió no mostraron durante la campaña una gran sintonía, por lo que hablar de una hipotética alianza a futuro –sobre todo dadas los diferentes actuaciones de ayer– sonaba muy lejano. En principio, Binner mostró su intención de continuar haciendo política en Santa Fe.

Binner tiene un handicap para encabezar un espacio de centroiz- quierda que es su exitosa paso por la gestión de la intendencia de Rosario. Desde allí, de a poco, se fue convirtiendo en el dirigente socialista de mayor proyección, en medio de un partido que fue combinando estrategias de variada suerte en los restantes distritos del país. En la provincia de Buenos Aires, los socialistas integraron Encuentro Amplio con poca fortuna. En Capital, Norberto La Porta realizó una aceptable elección que lo dejó al borde una banca.

Sin embargo, en su primera reacción, Binner no dio señales de buscar capitalizar esa elección para hacer conocida su figura en todo el país. "Tenemos que construir una provincia de Santa Fe con valores para todos los santafesinos", esbozó.

Durante la campaña, Carrió no descartó por completo una alianza con el socialista, pero criticó su buena relación con la Casa Rosada. Aclaró que el ARI nunca abandonaría su posición opositora y que un posible frente siempre quedaría supeditado a que se coincidiera en esa postura.

Ni en los momentos más álgidos de la campaña, Binner criticó al presidente Kirchner. En los albores de la agenda transversal kirchnerista, el ex intendente de Rosario figuraba en un lugar destacado junto a otros jefes municipales como Aníbal Ibarra, Luis Juez o Martín Sabbatella. Esa iniciativa quedó luego en la nada pero no así la buena sintonía de Binner con Kirchner. En más de una ocasión, el Presidente recibió al socialista en su despacho. En el oficialismo se barajaban distintas hipótesis en las que Binner podría sumarse al armado kirchnerista para 2007 que iban desde una posible candidatura a vicepresidente hasta una postulación para la gobernación de Santa Fe con el apoyo presidencial. De avanzar en ese sentido, Binner se integraría al armado de centroizquierda que pretende encabezar el Gobierno ante la centroderecha que formarían Mauricio Macri y Jorge Sobisch.

Carrió, en tanto, prometió insistir en su lucha. Como pudo, la líder del ARI buscó disimular su derrota en la Capital, luego que hasta hace unos días figuraba al frente de las encuestas. Carrió le echó la culpa al Gobierno y a las supuestas campañas que habrían armado en su contra. Sin embargo, dentro del propio ARI hay dirigentes que se mostraron críticos de haber sumado al ex delarruista Enrique Olivera. Quedaba por confirmar algunas versiones acerca de un fuerte corte de boleta en las boletas de legisladores del ARI, lo que daría asidero a esas interpretaciones.

"Hemos crecido duplicando el número de diputados en la ciudad. Duplicamos el número de votos en la provincia", proclamó Carrió, quien también habló de bancas en Mendoza, Santa Fe y Tierra del Fuego, aunque al cierre de esta edición esos datos no se verificaban. La líder del ARI prometió "controlar al poder" pero no pudo disimular una mueca de insatisfacción.


Publicación de la IV Internacional para América Latina y el Caribe
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